Empresa de hoy

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Cómo mejorar sus relaciones con el personal

8 Noviembre 2010

Por: admin

Una buena parte del trabajo de un directivo consiste en tratar con su personal y estas son algunas de las formas para relacionarse mejor:

Reconocer las aptitudes de su gente y contribuir a su desarrollo.

Admitir las limitaciones de cada uno, adoptando hacia el personal una actitud comprensiva y ayudándole a transformar sus defectos en virtudes.

Preparar los programas de formación y adiestramiento más adecuados al talento de cada uno.

Cumplir siempre todas las promesas hechas y tener bien informado al personal de cuanto pueda afectarle.

Establecer el grado adecuado de relación con las personas. Saber rechazar la intimidad sin perder el afecto.

Enfrentarse con calma a los períodos de crisis, aceptando lo negativo sin perder la confianza en sí mismo.

Crear una atmósfera de relación que resulte agradable y cómoda, a la vez que eficiente y formal.

Impedir que el personal pierda respeto a su autoridad, a la responsabilidad de su cargo y a los méritos personales que le hacen ocuparlo.

Utilizar técnicas de persuasión antes que las de orden y mando.

Mantener decisiones que tenga la seguridad de que son acertadas, en lugar de introducir modificaciones con la idea de satisfacer consideraciones de amistad o de simpatía.

Por último, el directivo debe tener capacidad de EXPERTO, exponiendo habilidades o conocimientos específicos, demostrando la experiencia y preparación adecuada.

El directivo debe estar siempre dispuesto y preparado para dar su consejo profesional a quien lo solicite o lo necesite y ser un magnífico trabajador en cooperación con los demás.

Así, los demás mostrarán sin duda un gran aprecio y respeto por el directivo.

La incorporación de un empleado

6 Noviembre 2010

Por: admin

Contratar a la gente adecuada es una de las tareas que usted deberá hacer, tanto cuando usted comienza un negocio, como cuando lo quiere ver crecer.

Mientras que no hay garantía de que la persona que usted contrata hoy será bueno tres meses después, aquí tiene algunas sugerencias que usted puede considerar para reducir al mínimo su riesgo.

En su entrevista con el candidato, describa brevemente algunas ventajas del trabajo y características de la empresa.

Pida que el aspirante proporcione las dos razones básicas por las que usted debe considerarlo como aspirante.

Si el puesto de trabajo requiere claridad en la comunicación y un comportamiento determinado, estas calidades se pueden identificar fácilmente en la entrevista.

La meta de la entrevista es conseguir una idea sobre la persona, sobre su capacidad para manejar los deberes del puesto de trabajo y calificar su potencial. Para alcanzar esto, usted necesita preparar preguntas que le parezcan clave y algún tipo de prueba escrita.

El fondo es éste: Identificar a gente de calidad que se integre bien en el puesto de trabajo y en la empresa.

¿Cuál es sistema para definir el perfil de un empleado?

Para determinar si un empleado puede tener un buen ajuste para un trabajo específico, usted primero debe crear un perfil del empleado que busca. 

¿Cómo se hace?

El primer paso es consultar a sus empleados con experiencia y capaces de describir un perfil con absoluta sinceridad.

El paso siguiente es preparar un cuestionario, que luego empleará con cada uno de los candidatos, cuyas respuestas se utilizarán para definir si la personalidad casa bien con el trabajo específico. Este cuestionario lo puede utilizar al contratar nuevos empleados o también al promover a un empleado existente a una nueva posición. 

¿Qué se consigue con este cuestionario?

Verificar si la personalidad del candidato se ajusta al trabajo, sus ganas de desarrollo, sus ambiciones profesionales, su preparación y experiencia, los activos potenciales que aportaría al trabajo, sus preocupaciones al respecto e incluso su grado de satisfacción con la oferta de trabajo.

También puede utilizar este cuestionario con un empleado que necesite ayuda para mejorar su funcionamiento.  

¿Estos cuestionarios trabajan realmente?

Trabajan, si, absolutamente, mientras que se analicen bien los resultados. 

La comunicación con el empleado

Cuando hablamos de comunicación, la mayoría de las empresas piensan en herramientas de información, como los sitios del intranet. 

Mientras que todos estos métodos de comunicación con el empleado deben ser aplaudidos, informar directamente a los empleados sobre qué va a pasar o está pasando, se sigue considerando lo mejor. Por ejemplo, en una situación de cambio, una fusión o una adquisición, una reorganización o malos resultados económico-financieros. 

El contacto directo con el empleado puede dar lugar siempre a un cierto cambio positivo del comportamiento que conlleve un mejor el logro de las metas de la empresa. La comunicación es mejor que no sea unidireccional y que sea de dos vías, con el fin de verificar la reacción del empleado y su grado de compromiso con lo que se le está comunicando.

“Ahora tiene sentido”

“Ahora entiendo”

“Ahora puedo hacer …”

O todo lo contrario:

“No entiendo nada”

“No me parece oportuno”

“Es mejor que conmigo no cuente”

Las otras herramientas de información mencionadas son más apropiadas cuando usted pide a los empleados en general su opinión acerca del negocio y sus pensamientos respecto a sus competidores, como piensan los clientes o identificar qué cambio operativo sería conveniente introducir. El objeto entonces es dejar que los participantes se expliquen libremente.

Archivado en: Recursos Humanos

“SIEMPRE SE HIZO ASÍ”…

4 Noviembre 2010

Por: admin

Contenido cedido por nuestros amigos de Argentina http://caepcapacitacionyresultados.blogspot.com, donde podrán encontrar otros artículos de interés.

Aprender, hacer, cambiar es crecer, es crear competencias. Dentro de las organizaciones, no siempre estos “verbos” son bienvenidos.

El rol del capacitador contribuye a su objetivo esencial, cuando promueve aprendizajes relevantes para el desarrollo de competencias tanto individuales, grupales como organizacionales. Estas competencias siempre parten del mirar hacia “adentro”, de las personas y de la propia organización, orientando el esfuerzo hacia una mayor claridad entre lo que es y lo que quiere ser o se necesita ser.

¿Por qué ponemos énfasis en esta mirada introspectiva? Tengamos en cuenta, que existe la natural y arraigada tendencia de conservar las costumbres, el “siempre se hizo así”.

Así es, en muchos casos, aparece la innovación desplazada por el arraigo de la rutina. 

Para prevenir o evitar que esto ocurra es deseable generar espacios de comunicación entre las partes implicadas; pares, jefes, miembros de sectores, áreas o departamentos diferentes y de distintos niveles dentro de la empresa, y que esta comunicación sea amplia en su temática para posibilitar el conocimiento y la toma de conciencia de todos los puntos de vista que coexisten en una misma organización.

Estos encuentros posibilitan el contraste entre “certezas” (a priori) y “juicios parciales”(a posteriori), entre los objetivos de cada persona que, no son absolutos para la organización en su conjunto. Vale decir, que en la comunicación está creado el espacio para darse cuenta de la relatividad de lo sobreentendido, ya que bajo el manto de una misma realidad se ocultan miradas diferentes y a veces contrapuestas.

La capacitación en el lugar de trabajo, es un diálogo donde cada uno de los que dialogan están revisando lo que hasta entonces eran rutinas. 

Hacer y poner en discusión lo que se hace permite llegar a las “organizaciones que aprenden”

En esta búsqueda vale preguntarse ¿qué enseña nuestra organización a sus miembros? …¿Cómo es que nuestra organización favorece o inhibe el aprendizaje de su gente? …¿Cuáles son las prácticas laborales que reforzarán la vieja organización y el nacimiento de la nueva? …

En cada acción de capacitación estos interrogantes aparecen, ya sea a viva voz u ocultos, pero aparecen y atraviesan la capacitación aunque se haya citado el tema en su respectivo planeamiento.

A quienes nos cabe desempeñar el rol de capacitadores/formadores, nos atañe también, la responsabilidad de ayudar a personas y organizaciones a clarificar interrogantes aunque más de una vez lleven una cierta catarsis no fácil de desentrañar. 

Susana Huberman 

susanahuberman@caep.com.ar

Archivado en: Nuestros Invitados

Cómo ser un buen líder

3 Noviembre 2010

Por: admin

Cedido por nuestro amigo Rodolfo Salas (http://estrategiasdenegocios.blogspot.com/): Experto en Liderazgo y Estrategia, Profesor en Escuelas de Negocios y Speaker. 

En la actualidad, se puede apreciar que muchos jóvenes vienen con un cableado distinto en el cerebro por haber pasado miles de horas interactuando en internet, en el teléfono móvil y en la play station. Así, un buen líder actúa como un maestro (sea en el aula o en la empresa), teniendo el reto de aprender a encontrar nuevas formas para transmitir el conocimiento y, a su vez, brindar un feedback claro y preciso desarrollando una buena química en las relaciones.

De este modo, veamos entonces, sobre la base de mi experiencia personal como capacitador, consultor, profesor y speaker, algunas sugerencias para tener en cuenta, que se detallan a continuación:

1. El punto de partida

Los mejores maestros comparten lo que saben, pero entienden que el punto de partida son sus estudiantes, resultando ser los facilitadores del aprendizaje.  Precisamente, se debe conocer los talentos, las experiencias previas y las necesidades de las personas a las que se va a enseñar, así el profesor puede saber el punto de partida de una persona antes de poder ayudarla a encontrar su destino, siempre en un ambiente de aprendizaje que se presente convincente en lo intelectual y emocional, evitando siempre cualquier situación de ironías.

2. La pasión y lo simple

Un gran profesor se distingue no solo por su experiencia o su conocimiento sino por la pasión que muestra para enseñar, porque ayuda a eliminar la brecha existente entre lo que los alumnos son y lo que necesitan ser. Y la pasión no se puede disimular porque los estudiantes descubren rápidamente cuando el maestro pone un interés sincero y cuando no.

Otro de los principales retos de un gran maestro es su habilidad para analizar las ideas complejas y hacerlas comprensibles, porque la esencia de enseñar y de aprender, es justamente lograr que las personas entiendan.  

3. Ser creíble y saber decir

Un profesor no es la persona que tiene que dar todas las respuestas, a veces la mejor respuesta que un profesor puede dar es: No lo sé. Así, se gana la confianza de los alumnos que es la base de una relación productiva. También, las personas con las que desarrollamos las más profundas conexiones, son aquellas que reconocen sus limitaciones frente a nosotros.

La mejor enseñanza es personal porque se hace de acuerdo a cómo uno es y cómo percibe el mundo, utilizando nuevas formas de expresar los mismos conceptos para no caer en el aburrimiento. Es decir, la primera vez se dice algo, la segunda vez, se reconoce y la tercera vez, se aprende.

4. Hacer las preguntas apropiadas y ser reflexivo

Un profesor efectivo entiende que aprender es investigar lo desconocido y que tal exploración empieza con formularse las preguntas adecuadas, tratando siempre que las preguntas sean disparadoras de intensos debates como: ¿Qué significa esto?, ¿Cómo funciona esto?, ¿Por qué? y ¿Por qué no?

Se trata de enseñar a la gente a pensar, los maestros deben estar más interesados en las reflexiones que en las respuestas, para lograr que las personas puedan pensar por su propia cuenta en vez de indicarles lo que tienen que pensar. De tal manera, los líderes aprenden a ver cómo es el mundo, cómo interpretar la información y cómo solucionar  los problemas.

Una de las mejores formas de enseñar es no solo decir sino dialogar, porque hay que aprender a escuchar y no sentirse incómodo con el silencio, siendo el modo apropiado de hacer sentir que el profesor se interesa y se preocupa por la gente. También, los estudiantes no solamente aprenden de su profesor sino que  pueden aprender de sí mismos y de sus compañeros a través de los trabajos grupales porque al escucharse unos a otros, es posible que su compañero tenga una idea que ellos no habían pensado, y se puede ampliar la discusión.

Por último, los buenos maestros creen que todos los alumnos pueden aprender, pero se entiende que cada uno lo hace en forma diferente: son  visuales, otros captan rápidamente lo abstracto, otros prefieren leer, y lo más importante es la calidad de la relación entre el maestro y el alumno porque no finaliza con la clase, ya que con el avance de las nuevas tecnologías el contacto puede estar al alcance de todos cuando sea necesario.

Rodolfo Salas

 

Archivado en: Nuestros Invitados

Su éxito como Emprendedor

1 Noviembre 2010

Por: admin

¿Desea ser su propio jefe?

¿Desea independencia financiera?

 ¿Desea libertad creativa?

 ¿Desea utilizar sus habilidades y conocimiento?

Camino al éxito

Para emprender una empresa por cuenta propia, debe contestarse convincentemente a las siguientes preguntas o reflexiones:

¿Qué me gustaría hacer con mi tiempo?

¿Qué habilidades técnicas y personales he aprendido o he desarrollado?

¿En qué me dicen otros que soy bueno?

¿Tengo el apoyo de mi familia?

¿Cuento con el apoyo significativo de mis amistades y relacionados?

¿Estoy dispuesto a hacer sacrificios a corto plazo para el éxito a largo plazo?

Si le convencen verdaderamente sus respuestas, deben continuar con los siguientes pasos:

Resumir metas y objetivos y concentrarse en ellos.

Tener un gran nivel de energía. Requisito imprescindible, pues la puesta en marcha y el funcionamiento de un negocio propio es considerablemente más esforzado que trabajar para otro.

Ya que es competitivo, esfuércese por ser el primero o el mejor.

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