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El desempleo y sus consecuencias

6 Noviembre 2011

Por: admin

Cuando crece la tasa nacional de desempleo, envejece la fuerza laboral (los grupos más jóvenes de la población activa, tienen tasas de desempleo notablemente más altas que los grupos de mayor edad) y las personas que carecen de un grado suficiente de preparación, experimentan tasas de desempleo que son de tres a cinco veces mayores que la experimentada por personas con un título universitario o similar.

Nadie se siente bien cuando pierde el trabajo, ya que el trabajar es importante para el sentimiento de autoestima. Un número importante de trabajadores que sufren o han sufrido el desempleo, hablan de conflictos en su vida familiar, pues la falta de trabajo interfiere inexcusablemente. Son conflictos moderados o graves que se dan más a menudo en familias con hijos en edad escolar o recién terminada esa fase de su vida.

El desempleo produce, como poco, fatiga e irritabilidad. Uno de los principales problemas que se crean cuando alguien pierde su trabajo es que rompe sus hábitos y sus rutinas normales y proporciona mucho tiempo libre poco satisfactorio.

Hoy en día, la posibilidad de perder el trabajo se debe contemplar como posible. Sin embargo, hay que procurar mantener el estrés que esto supone en un nivel razonable. Por difícil que sea, es imprescindible no perder la calma con uno mismo y su familia. Hay que procurar que no cunda el pánico y no pensar que el mundo se ha derrumbado, sobre todo si la pérdida del trabajo no fue por culpa propia.

El desempleo es un asunto de familia con la que hay que hablar de cómo los escasos ingresos se deben gastar, lo que es y no es importante. Prepararse para cambiar el nivel de vida, al menos temporalmente, sin renunciar a sus necesidades básicas. Su objetivo inmediato es sobrevivir emocional y económicamente hasta que los malos tiempos pasen.

Algunas sugerencias que esperamos puedan ayudar a manejar el estrés que produce el desempleo y a “tomar el control” de la situación:
Crear un plan para la búsqueda de empleo, considerando la posibilidad de nuevas industrias donde las habilidades y experiencia puedan ser de valor.

Mantener un horario o rutina diaria para mantenerse activo. Seguir un horario como lo haría en circunstancias normales y tratar de salir algún rato de casa, aunque sea a dar un paseo.

Hacer alguna actividad que distraiga la mente. Dibujar o escribir, o darle tiempo a un hobby, algo que le guste hacer.

Mantener la identidad positivamente y aprender nuevas habilidades.

Centrarse en lo que está dentro de su control. No es bueno preocuparse o pensar en cosas que no puede controlar. En cambio, céntrese en las cosas que pueda hacer que ocurran.

Estar desempleado puede llevarle a la soledad y el aislamiento. Mantenerse conectado es importante para su bienestar y también para su búsqueda de empleo.

¿Somos lo que pensamos? Las personas con una autoestima saludable es más probable que salgan antes del atolladero que las que piensan mal de sí mismos. Un sentido positivo le pueden llevar a mantener positivas entrevistas de trabajo.

Controlar las emociones. El proceso de búsqueda de empleo tendrá muchos altibajos, pero, en lugar de entrar en una montaña rusa emocional, hay que mantener la perspectiva y tratar de mantener las emociones en equilibrio.

Se pueden experimentar los mismos sentimientos que si estuviera gravemente enfermo. Sorprendido, enojado, ansioso sobre cómo va a pagar las cuentas. Esto también puede hacer que se sienta frustrado y deprimido.

¿Por qué?

El trabajo es una parte importante de la autoestima y cuando se pierde la autoestima puede verse disminuida, y comenzar a sentirse inútil. Trate de ver que perdió su trabajo por problemas económicos o decisiones políticas dentro de la empresa, de los que, en ninguna manera, es responsable.

Hable con su familia y amigos acerca de los problemas con los que se enfrenta. Su cariño y apoyo le pueden ayudar a hacerlos frente. Vea que se preocupan por usted y que usted es importante para ellos tenga o no tenga un puesto de trabajo.

Cuando se pierde el puesto de trabajo, no importa la razón, se pierde también una gran parte de nuestra identidad y surge la pregunta ¿Qué hacer?

La identidad está formada por valores, educación, ética de trabajo, prioridades personales, y muchas otras cosas. Cuando está en paro, se sentirá como un extraño y hasta creerá que su estatura disminuye. Se sentirá incompleto.

¡Basta! Sabemos que es mucho más fácil decirlo que hacerlo, sin embargo, vale la pena. Comience enumerando todos sus logros positivos a lo largo de su vida, hasta que sus páginas personales se llenen de nuevo con todas las cosas que le hacen ser como es.

Su autoestima mejorará y se reafirmará la confianza en sí mismo sí mismo. Ahora estará listo para hacer frente con mayor energía a las exigencias de la búsqueda de empleo.

Archivado en: Recesionemos, por favor

La recesión económica y las familias

24 Octubre 2011

Por: admin

Las estadísticas de desempleo no cuentan toda la dramática historia que hay detrás de la recesión económica, aunque las cifras son más que alarmantes y podemos suponerlo. Por ejemplo, miles de niños y adolescentes dependientes de los padres, viven en familias donde el padre, la madre, o los dos, están desempleados.

Todas estas familias tienen muy bajos ingresos. Para familias con niños, el desempleo no es sólo una preocupación, es una tragedia que acaba minando la salud de los parados y de sus familias. Por ello, podemos decir que los efectos de la recesión van mucho más allá de las estadísticas de desempleo.

Además, tampoco en las estadísticas de desempleo se menciona el gran número de trabajadores por cuenta propia cuyos ingresos han sido dramáticamente cortados por la recesión económica, aunque sus empresas sigan funcionando, con un aumento de sus deudas y dejando a la familia en una situación de absoluta inseguridad.

Sin contar tampoco con los jóvenes que finalizan sus estudios, del nivel que sea, o las amas de casa que quisieran volver al trabajo remunerado, o los que estaban sin trabajo antes de la recesión.

Tienen, en las actuales circunstancias muy escasas posibilidades.

Por tanto, el número de familias gravemente afectadas por la recesión es enorme. Historias humanas se encuentran detrás de estos afectados.

Los analistas económicos hablan del desempleo como una estadística económica desfavorable y añaden que durará o empeorará durante algún tiempo más.

El sufrimiento humano causado por la recesión creemos que ha de ser tratado por el gobierno, la oposición, los empresarios y los sindicatos de una manera inequívoca y todos juntos deben abordar estrategias específicas y formas que acaben con esta situación. El objetivo necesario, a cumplir urgentemente, es forzar acciones imprescindibles.

Vivíamos en un rápido crecimiento, que no era del todo cierto. Demasiada gente trabajando en servicios relacionados con la construcción de viviendas. Los bancos y otras entidades financieras invitaban constantemente a la compra de vivienda. Todo era fácil y rápido. Al cabo de unos años, solo una pequeña parte de la población seguía, por fuerza o por convicción, viviendo de alquiler, parte a la que se sumaban una buena parte de los muchos inmigrantes recientes.

En pocos meses, nos vimos seriamente afectados por el desempleo y por la dificultad creciente, casi generalizada, de las pequeñas empresas y los trabajadores autónomos.

Muchas familias compraron sus casas en los últimos años. En consecuencia, casi todos deben ahora pagar sus hipotecas. Muy vulnerables al despido y a la escasez de ingresos, habían establecido sus compromisos relacionados con la vivienda sobre la base incluso de dos fuentes de ingresos, la del padre y la de la madre.

Los dos ingresos por tanto eran necesarios. ¿Se imagina como comienza a desmoronarse el presupuesto sólo con que falte uno de estos dos ingresos? ¿Y cuando faltan los dos? Es bastante obvio que la familia es incapaz de cumplir con sus compromisos.

Reciben, los pocos, ayuda económica de otros parientes para pagar el día a día de sus necesidades. Otros, reciben ayuda material de bienestar social y otras entidades. “Si no fuera por estas ayudas, nuestros hijos no habrían tenido comida”, dicen estos afortunados.
Estos mismos y todos los demás, tienen un retraso en los pagos de electricidad, gas o agua y a muchos les cortaron el teléfono. Tienen un retraso en el pago de la hipoteca o deben el alquiler de sus viviendas. Algunos han tenido que vender su pequeño negocio para pagar las deudas, o cambiado a los niños de la escuela para reducir costes, o empeñado y vendido algo para obtener dinero en efectivo.

Todos tienen deudas, con las que no pueden cumplir. Muchas familias sufren situaciones de ansiedad y estrés. Es la tensión, que les causa no poder cumplir con sus deudas.

Muchos desempleados hablan de aburrimiento, desesperanza y la pérdida de su autoestima y la confianza. La incertidumbre hace la vida difícil.

Varias familias hablan también de la reducción de gasto en alimentos, ropa y necesidades básicas. “Si pagamos la hipoteca, quedamos sin apenas dinero para otras cosas”, dijo un encuestado.

La salud tiende a empeorar en una recesión y, en el extremo, se duplica el riesgo de suicidio y la depresión. En tono menor, tiene numerosas consecuencias sobre el sistema cardiovascular y el sistema inmunológico. La gente sufre un más rápido envejecimiento, con tasas más altas de tabaquismo y alcohol.

Muchos se enfrentan a la venta de sus casas y, a menos que la recesión se invierta en breve, Todavía más se verán enfrentados a esta eventualidad. Parece que los bancos podrían decir algo sobre los préstamos para la vivienda en estas circunstancias y es de esperar que este sea el caso.

Y, mientras que los apoyos y servicios públicos son esenciales en el corto plazo, claramente lo que estas personas desean y lo que necesitan son puestos de trabajo.

Sin embargo, en el momento que escribimos, la situación no mejora.

La recesion y seguir vendiendo

20 Octubre 2011

Por: admin

Todos soñamos con un mejor entorno económico. Son días de miedo para muchos de nosotros. Sin embargo, incluso en estos tiempos difíciles, se han de seguir logrando nuevos clientes y ventas.

Algunas ideas para la eficacia de las ventas, con independencia de la situación de la economía

Deben conocer bien su oferta de producto o servicio. Parece sencillo, ¿no? Lo es, pero existen vendedores que, por una razón u otra, tratan de vender sin conocer bien lo que están vendiendo. Estos vendedores pueden tener un cierto grado de éxito en una buena economía, pero son los primeros que muestran sus debilidades cuando las cosas se ponen difíciles.

Deben tener todas las características y especialmente valor y beneficios del producto en la punta de la lengua. Si no es así, tendrán que hacer de esto una prioridad.

Deben conocer su grado de competencia y sus ventajas competitivas. La competencia siempre está ahí, pero tenemos que ser más “despiadados” con ella cuando no abundan los clientes.

Tiene que enseñar a sus vendedores a mostrar eficazmente las características diferentes de sus productos y a saber explicar las ventajas.

Deben saber trabajar de forma “proactiva”. Ahora no es el tiempo de esperar a que el teléfono suene. No deben subestimar el valor de los clientes existentes. Deben aprovechar la oportunidad para llamar a sus “habituales” para informarles de nuevas ofertas u ofertas especiales y descuentos. No deben dejar de ofrecer a sus clientes otros productos o servicios que estén relacionados con lo que normalmente compran.

Los clientes actuales son de vital importancia porque:

Ya han comprado y pueden comprar de nuevo. Conseguir un nuevo cliente es normalmente más costoso que vender a un cliente existente.

Pueden ayudar en el logro de nuevos clientes si valoran bien lo que hicimos y, especialmente, si nuestros productos y nuestro servicio los dejaron satisfechos.

Deben ser persistentes. La persistencia es uno de los rasgos más comunes entre los vendedores de éxito. Un “no te rindas” puede serles de gran ayuda.

Deben disfrutar en el proceso de venta. Disfrutar del desafío y la emoción que siente cada vez que se logra un nuevo cliente o un nuevo pedido.

Lo que diferencia a unos vendedores de otros

Son tenaces. Se niegan a abandonar. Saben lo que quieren lograr y lo enfocan. Visualizan su objetivo.

Conocen a sus clientes, su situación y sus necesidades de compra. Saben que la manera más efectiva de presentar su producto o servicio es descubrir primero sus preocupaciones y dudas.

Saben escuchar. Trabajan sobre las respuestas del cliente. Saben que les pueden decir todo lo que necesitan e identificar si le están dando una oportunidad adecuada.

Son gente apasionada. Aman su empresa, sus productos y servicios. Cuando les gusta lo que hacen, ponen más empeño en su trabajo. Su entusiasmo brilla en todas las conversaciones.

Son entusiastas. Siempre están en un estado de ánimo positivo - incluso en tiempos difíciles- y su entusiasmo es contagioso.

Se sienten responsables de sus resultados. No culpan de sus problemas a la economía, la dura competencia, o cualquier otra cosa.

Quieren tener éxito y están dispuestos a trabajar duro para lograrlo.
No esperan a que los clientes lleguen a ellos. Van detrás de ellos. Permanecen en contacto. Buscan la forma de mantener su nombre en la mente de sus clientes.

No piensan que el precio es la única motivación de compra. Saben que un comprador bien informado tasa el valor de venta.

Recesión: Nuestras ideas

11 Octubre 2011

Por: admin

La Gran Depresión fue una recesión económica que ocurrió en 1929 y terminó en diferentes momentos en la década de 1930 a 1940. Tuvo efectos devastadores en casi todos los países, ricos o pobres. El comercio internacional bajo a dos tercios, al igual que la renta de las personas, Las ciudades de todo el mundo resultaron gravemente afectadas, especialmente los que dependían de la industria pesada. La construcción prácticamente se detuvo.

Ahora de nuevo estamos en recesión. Nos enloquecimos en el mercado de la vivienda. La compra de una casa se pagó a precios sobrevalorados que se hizo a través de préstamos que proliferaron y ahora han producido la contaminación de todo el sistema financiero. Una gran cantidad de capital y mano de obra se dedicó a la ineficacia aprovechando los buenos tiempos. Ahora, con crisis en el crédito, el capital es más difícil de obtener para pequeños negocios reales y rentables.

Ahora tenemos menos personas trabajando y esto no parece que sea precisamente una receta para el crecimiento económico.

Parecería que tenemos que volver a lo básico. Que necesitamos empresas que hagan un producto de manera eficiente y hagan dinero. Que no tenemos que subsidiar empresas gigantes. Que tenemos que estimular las pequeñas empresas, manteniendo las tasas impositivas bajas para estas sociedades que son las que crean puestos de trabajo reales. Que tenemos que conseguir que la educación en general sea mucho más práctica y útil.

En una recesión, todos tenemos que reducir el gasto en compras mayores, como un automóvil o una casa nueva y, a menudo, comprar algo de menor calidad ya que todos somos menos ricos.

Tenemos que evitar que los graduados universitarios, especialmente de nivel superior de la universidad, vayan al paro. Por otra parte, crear una universidad de alumnos que no solo busquen el éxito y los sueldos altos.

Las recesiones siempre han sido dolorosas y esta en verdad que lo está siendo, pero se trata fundamentalmente de un período que puede favorecer la limpieza y que la sociedad se deshaga de muchas ineficiencias. Por ejemplo, grandes bancos de inversión han sido destruidos y el es seguramente que se ha puesto fin a una parte improductiva. Ahora, los despedidos deberían poder encontrar trabajo en empresas dirigidas hacia un uso productivo.

En general, el mundo laboral de cuello blanco se ha llenado de ineficiencia y la ineficiencia en ese ámbito puede pasar desapercibida durante bastante tiempo. Pero, con la recesión y la reducción de costes que es necesaria, se ve más lo que sucede. Inevitablemente, las burbujas estallan.

Estaba hablando con un amigo que me decía que las noticias sobre la economía le tienen realmente preocupado y que siente que debe reducir sus gastos. Se trata de alguien con un salario alto, que trabaja en una de las grandes empresas (que sigue ganando dinero y mucho), propietario de su casa, con una cuenta de ahorro y jubilación. Sus ingresos no han cambiado y no muestran ningún signo de cambio ¿por qué está preocupado?

Las noticias paralizan a la gente, incluso a las personas que ni siquiera han sido afectados directamente por lo que está sucediendo. Esto va a perpetuar el problema. Si los consumidores reducen el gasto por miedo, la economía seguirá bajando.

Como dueño de un pequeño negocio, tiene dos opciones. No dejar de asustarse o ver este momento histórico como una oportunidad. Debe seguir trabajando en su negocio, pero aprovechando la oportunidad para construir una empresa mejor y más fuerte.

Por supuesto que hay muchas personas que se han visto negativamente afectados por la economía y que esto es una gran tragedia. El resto puede ayudar, ofreciendo asistencia en la búsqueda de empleo o creando nuevos puestos de trabajo en sus empresas.

Apoyemos a las pequeñas empresas. Mantengamos a la gente viva.
En lugar de esperar a que los “expertos” nos digan cuando hemos tocado fondo, vamos a dejar fuera los miedos.

Optar por rechazar la recesión y luchar contra ella.

Archivado en: Recesionemos, por favor

La situación no ha cambiado a mejor

22 Febrero 2011

Por: admin

Hace un año ahora, comenzamos nuestro blog hablando de la recesión y manteniendo una sección abierta bajo el nombre “Recesionemos, por favor” en la que durante este año que ahora acaba hemos venido hablando de la recesión, de sus consecuencias y de las posibilidades para enfrentarla.

Un año después, la economía aún no ha empezado de ninguna manera a revertir el daño que ha hecho y los puestos de trabajo no se recuperan. Sigue habiendo escasez de efectivo para las empresas y los particulares.

En el plano humano, seguimos sufriendo al escuchar las historias de gente que pierden o han perdido y no pueden encontrar trabajo. Estas historias no han desaparecido en absoluto en los últimos meses.

Por tanto, sigue teniendo sentido hablar de la recesión, como una oportunidad para examinar cuáles son los valores reales de nuestras empresas y sus posibilidades objetivas de salir reforzadas.

Porque creemos que, a pesar de la actual situación, todavía vale la pena el esfuerzo para mantenerse “al pié del cañón”.

Ahora más que nunca es nuestro trabajo colocar los productos y servicios allí donde se compran. No hay que abandonar completamente las estrategias de marketing y las tácticas que le permitieron llegar hasta aquí. Se deben recortar los gastos, pero no acudir necesariamente a reducir drásticamente los esfuerzos de comercialización, pues esto puede ser un error.

En este sentido, recomendamos que, buscando métodos más baratos o prácticamente sin coste, mantenga el ímpetu. ¿Cómo podría utilizar menos dinero que antes en acciones más eficientes? Esa es la cuestión.

Siga colocando en sus escaparates llamadas positivas. Vea cómo puede reforzar su web y el conocimiento de la misma en el mercado.  Nada de esto es una pérdida de tiempo.

Mejore su servicio. Haga más efectivos sus contactos de venta. Hable más con los clientes e interésese más por ellos y sus preferencias.

En definitiva, haga todo lo relacionado con la comercialización de forma diferente. Revise todas sus actuaciones y su forma de hacerlas para intentar hacerlas más contundentes.

Procure ablandar los tiempos y no espere a que sea demasiado tarde.

Le será imposible sobrevivir sin clientes. Por tanto, tenga precaución de no eliminar la capacidad de generar, al menos, el negocio mínimo para lograr esta supervivencia.

Recomponga o  cambie sus acciones y sus formas de operar. Ahora no es el momento de gastar dinero en esfuerzos de comercialización que no generen más clientes o que desarrolle las buenas relaciones con los que ya tiene.

Casi se podría decir que si no está en Internet, usted no existe. Si su negocio tiene algunas posibilidades nuevas inactivas, relacionadas especialmente con las nuevas tecnologías, analícelas y compruebe si pueden ser menos costosas.

Considere la posibilidad de externalizar algunas actividades. Para tener éxito en programas de marketing hoy en día se requieren habilidades en múltiples disciplinas, algunas de las cuales ni siquiera existían hace una década.

Analice con sumo cuidado sus compras y gastos. Son pequeños pellizcos que puede usted dar para conseguir ciertos ahorros.

Cuando se cortan los presupuestos, deben cortarse aquellos canales y herramientas para la comercialización con menor capacidad de lograr un buen retorno a la inversión y, sin embargo, debe buscarse un crecimiento en tácticas de marketing para la búsqueda de clientes.

Cambios para las Pyme

9 Agosto 2010

Por: admin

En las últimas décadas se han producido distintas transformaciones en los mercados, acompañadas por cambios en el contexto económico, comercial y tecnológico. El proceso de globalización está teniendo una repercusión en la conducta productiva de las empresas y en la definición de sus estrategias. 

La situación antes de la crisis podría describirse como de “rediseño de los negocios”, de refundación o de reingeniería al menos de la actividad productiva. Las condiciones en las cuales las empresas fueron manejadas por sus dueños en el pasado, se han modificado sustancialmente porque necesitan reinsertarse en un nuevo escenario productivo y comercial mucho más internacionalizado. 

Si bien las pymes han ido adaptándose a las coyunturas económicas y de mercado, han quedado colocadas en una situación de naturaleza distinta, que afecta a sus objetivos, su forma de funcionar, sus ventajas competitivas y las capacidades y recursos requeridos. Los desafíos actuales de las pyme no son de simple ajuste transitorio requerido por una recesión como la actual sino de transformación. 

El sistema económico internacional, se ha transformado en un sistema muy competitivo, debido a los procesos de globalización. 

Es el resultado de la formación de centros de decisión supranacionales, que influyen en la dirección que han de seguir los mercados industriales, de servicios, comerciales y económicos.  La globalización es una realidad donde las relaciones, los procesos y las estructuras económicas se mundializan y los países se convierten en sectores de una sociedad global. 

Los consumidores se van estandarizando a nivel mundial, aunque se diferencian internamente y la división ya no es conveniente efectuarla por naciones, sino por niveles sociales, culturales y económicos. 

Los consumidores modernos se han convertido en individuos sin nacionalidad, a los que hay que satisfacer a como dé lugar. Debido a ello, la contienda entre las empresas se ha ido tornando brutal, con dos aspectos que deben ser considerados: la obsolescencia de la tecnología y la caída de los márgenes. 

La estandarización de los consumidores, la necesidad de innovación tecnológica y la velocidad de los ciclos comerciales, fuerzan a transformar los rasgos culturales de las empresas. 

La globalización de los mercados ha sido también el resultado natural de la presión a la que se ven sujetas las empresas para mantenerse en un mundo altamente competitivo, en el que el éxito depende de una elevada productividad y eficiencia. 

En el pasado las corporaciones actuaban en múltiples mercados nacionales y desde una sede central, establecían las estrategias para cada país. Ahora, la moderna empresa, concibe sus actividades mundialmente, adaptándose para funcionar en un mercado globalizado.   

La competencia se basa en la lucha por disminuir los costos o por la diferenciación de productos.  

Es el momento de los productos mundiales, que deben ser flexibles a los requerimientos específicos de los consumidores y de los canales de comercialización establecidos en cada territorio. Es por eso que las empresas se ligan a otras empresas en aquellos lugares de los que pueden capturar valor. 

Entres las pyme se está difundiendo un clima competitivo más intenso y las empresas industriales han comenzado a reaccionar ante estos cambios. Los empresarios tienen que dejar de lado viejas formas y tienen que aprenden a utilizar los principios de la fabricación flexible, con métodos de producción sincronizados con la demanda  y el control para la calidad cero defectos. 

Una mayor subcontratación de servicios de apoyo a la producción, aparece hoy como una estrategia necesaria.   

Por todo esto, a muchas pymes les ha sido imposible sobrevivir y, como consecuencia han crecido las compras y absorciones, así como las quiebras y los cierres. 

Muchas sobrevivieron mediante una significativa modificación de sus prácticas. Otras subsistieron porque se transformaron en subcontratistas de grandes firmas transnacionales o se mantuvieron aisladas en pequeños nichos de mercado. 

Otras sobrevivieron gracias a que pudieron y optaron por invertir en mejorar considerablemente sus plantas de producción y sus capacidades tecnológicas.  

Las alianzas empresariales

Un mecanismo de cooperación entre empresas pequeñas y medianas, en donde cada empresa participante decide voluntariamente participar en un esfuerzo conjunto.   

El esfuerzo conjunto puede materializarse de distintas formas, hasta llegar a la fórmula joint-venture. 

La globalización económica está redefiniendo la interrelación con el entorno, en la búsqueda de estrategias más viables para enfrentar la competencia y como requisito básico de supervivencia para las pyme.  

Los gobiernos tienen un rol inevitable en el logro del desarrollo competitivo, que afecta a muchos aspectos del ambiente de los negocios. Las universidades, las escuelas de negocios, las agencias que establecen los estándares y otras instituciones contribuyen también al buen ambiente microeconómico de los negocios, facilitando la mejorar de la calidad y apoyar más la competitividad, mejorar la colaboración y la capacitación. 

Las redes empresariales pueden ser también un mecanismo de desarrollo, proporcionando estímulo y mutua cooperación.

Las pyme deben buscar fortalecerse.  

Así me cuentan algunos empresarios

19 Julio 2010

Por: admin

En esta prolongada recesión económica miles de personas han sido despedidas de sus puestos de trabajo, entre ellos muchos creadores de pequeñas empresas y generadores a su vez de puestos de trabajo. 

Motivaciones, ambiciones y expectativas que han quedado en cenizas. Este proceso va a continuar hasta que la economía dé la vuelta y mucha gente con talento quedará frustrada buscando empleo o sufriendo por daño en su espíritu empresarial. 

“Había renunciado a un buen puesto de trabajo para iniciar una empresa  y cuando lo estaba haciendo lo suficientemente bien como para llegar a consolidarla, el banco retiró su línea de crédito, y se me “apagó la luz”

“Era un buen momento para comenzar un negocio. Siempre he sido emprendedor y yo realmente quería trabajar en la explotación directa de mis ideas”  

“En estas circunstancias, aunque dicen que es muy bueno mantener la fe en lo que estoy haciendo, es fácil estar abatido”

“Habrá muchas nuevas oportunidades cuando la economía cambie e iré tras ellas”

Trate entretanto de conservar sus puntos fuertes. Puede que tenga que ser humilde y estar dispuesto a dar algunos pasos atrás.  

De todas formas, mantenga la idea: ”siempre he tenido pasión por la empresa. Al crecer, quería fervientemente seguir a mi padre en su trabajo. Incluso de niño, yo sabía que quería ser una persona de éxito en los negocios”

“Ahora es una época muy difícil en mi vida. Mis días están llenos de desconfianza, sospechas y miedo”. Afortunadamente, las cosas cambiarán” “¿Llegaré hasta entonces?” 

“Hace unos meses perdí mi principal cliente, que representaba el 40 por ciento de los ingresos de mi empresa y puede que el segundo mayor cliente también quiera cancelar o reducir el contrato. En el peor escenario, estoy ante la perspectiva de un colapso financiero”.

Así me cuentan algunos empresarios.

Lamentablemente, no se pueden aprender estas vivencias en un libro, pero hay que aprender a reaccionar ante ellas.

Hay que vivirlas a través de las peores situaciones y es el espíritu empresarial el que permite salir adelante.  

¿Cómo sucede esto?

Todo cambia en un santiamén. Algunos, sin poder creerlo, han perdido todo y tienen que encontrar la manera de seguir, poniendo toda su energía de nuevo en lo que saben hacer. 

¿Qué aprenden?

Que cuando uno se enfrenta a una crisis monumental, todo lo que puede hacer es aceptarla y ponerse a trabajar de nuevo en la manera de superarla.  

Si todavía retiene a sus buenos empleados, hay que reunirse con ellos, incrementar la comunicación  y motivar la lluvia de ideas, reconociendo nuestras fortalezas y lo que hay que se puede hacer para promover la recuperación.

Con todo, el espíritu empresarial nos ayudará a mantenernos. Es lo mejor para enfrentarse a la realidad y, en última instancia, prosperar de nuevo. 

Cada empleado puede aportar talento. La cultura de la empresa debe estar diseñada para encontrar o desarrollar los valores de los mejores. Estos valores se convertirán en la fuerza de la que ahora parece que carecemos. 

“Sé que vamos a tener finalmente éxito, pero no puede solucionarse todo de inmediato. Se necesita paciencia y perseverancia, dentro de un nuevo proceso de trabajo”

Ayudemos a las Pequeñas Empresas

8 Julio 2010

Por: admin

Los emprendedores, fundando pequeñas empresas, generan negocios, aportan riqueza y dan trabajo a otros. Son verdaderos generadores de empleo.

Este proceso por el cual hay  gente que se anima a arriesgar después de un minuciosos estudio,  forma parte de una unidad económica que es la principal responsable del nivel de empleo.

Es decir, habrá o no trabajo en la medida que seamos capaces de generar nuevas empresas, hacer que se mantengan, sobrevivan y las ayudemos a crecer.

Favorecer este proceso, significa acciones de la sociedad civil y del gobierno, para animar a más personas a crear empresas y disminuir su tasa de mortalidad.

Hay menos trabajo, pero seguramente más oportunidades de crear trabajo para uno mismo y para otros.

El emprendedor no nace, sino que “se hace”, se hace a sí mismo, con mayor o menor facilidad, si cuenta con una cultura favorable, con orientación y apoyo.

Podemos acompañar a las personas en su formación de hábitos y todas tendrán la oportunidad de progresar. No podemos generar sus sueños, pero podemos ayudarles a conseguirlos si les damos una base de sustentación.

Si logramos un cambio, mucha más gente se planteará ese destino.

Los emprendedores necesitan mucho de la Administración, de los bancos, de las universidades, para apoyarse, poder competir y poder crecer.

Hay que recuperar el valor del Trabajo y del Esfuerzo.

No pierdan la oportunidad de una alianza o colaboración

5 Julio 2010

Por: admin

A veces tenemos la impresión de que algunos pequeños empresarios han sido sólo “programados” para la búsqueda de objetivos de una manera individualista y no aprecian las colaboraciones ni las alianzas, lo cual nos parece que más bien les convierte en negociantes que en empresarios. ¿Serán las consecuencias  de una cultura donde la riqueza se desea acumular sin compartir?

¿Acostumbran a crear negocio pero no empresa?, ¿Son gente que generalmente anda motivada en la búsqueda de dinero sin compromisos?

Para ser emprendedor se debe ser innovador y en el momento que se desestima cualquier tipo de innovación compartida,  se deja de analizar la posibilidad de ofrecer, quizás, valor agregado. Se empeña en ofrecer sólo intercambio de bienes o servicios por dinero y sin sentido de innovación.

Empresario es en nuestra opinión el que acepta que en su empresa quepa la oportunidad de colaborar con otros empresarios y esté dispuesto a compartir las ganancias que de esta colaboración puedan resultar.  

El emprendedor o empresario son personas que tienen una visión mucho mas critica, analítica y realista de las necesidades del mercado. El emprendedor o empresario deben cuestionarse en el día a día muchas de las cosas que hacen y cómo las hacen, interpretarlas para darles la mejor solución, aunque esta pase por una alianza o la necesidad de algún tipo de colaboración.

Este tipo de persona no tiene como finalidad primaria la de generar riqueza en el corto plazo. Se diferencia de un negociante en la medida que tiene un norte claro, definido y que es perseverante hasta alcanzarlo. No quiere vender productos simplemente, sino que quiere vender algo que lo diferencie de los demás, para posicionarse y seguir siendo sostenible en el medio y largo plazo.

Esto lo hace a partir de una serie de estrategias como la de prestar un verdadero servicio al cliente donde la comunicación sea de doble dirección, de manera eficaz y eficiente, una optima calidad y sobre todo una atención integral.

El emprendedor es una persona que sustenta  su labor en la sostenibilidad y las buenas prácticas. Ve al cliente como un actor que evalúa su trabajo como receptor final de la cadena de valor y puede ser capaz de influir en el éxito de la empresa.

Es claro que los negociantes han sido educados para ver con los ojos de la inmediatez. Vemos negociantes en todas las industrias y vemos que todos ellos tienen un bajo nivel de compromiso.

¿Cuántos negocios pierden oportunidades al dejar pasar sinergias y complementos, refuerzos y alianzas, al no querer ni usar un momento en analizar la conveniencia de una positiva colaboración?

Comportamientos recomendados

20 Mayo 2010

Por: admin

Ante la recesión, no piense que ha tenido mala suerte aunque, a decir verdad, es algo que debería haberse reconocido muchísimo antes por el gobierno y planificado para evitar en lo posible que amanecieran estos días negros que estamos viviendo. Las grandes empresas siempre tienen un plan alternativo y por eso las consecuencias son mucho menores, pero en el caso de las empresas pequeñas, la falta de capacidad de respuesta inmediata resulta en la rápida disminución de las ventas y cosas peores. 

De todas formas. lo único que podemos ya hacer es mantener la confianza en que se podremos manejarla. Sin duda vamos a perder o ya hemos perdido cifra de negocios, pero hay que salvar la marca, la empresa, la reputación y salir mejor cuando pase la tormenta. 

Es difícil dar recomendaciones y más de carácter general, pero no deje piedra por mover en la búsqueda de nuevos clientes, no importa su tamaño, siempre que logre un mínimo rendimiento.

Utilice a fondo las técnicas de gestión.

Analice su balance y busque posibles mejoras.

Verifique y analice su modo de vender.

Verifique y analice también su línea de productos y servicios.

Luche con uñas y dientes para conservar un cliente y hacer otros nuevos todos los días.  

¿Qué puede hacer además para asegurar que toda su ardua labor no sea en vano? ¿Qué puede hacer para asegurarse de que una crisis como la actual no le va a hundir?

Echemos un vistazo al respecto:

Si sus características personales son las de los que tienen grandes ideas, saben ver un hueco en el mercado o tienen la personalidad para vender cualquier cosa, lo cual no son características menores, pero no es excesivamente ordenado en sus análisis, ahora debe hacerlos más frecuentemente que nunca, por ejemplo, sus compras a la hora de comprar, compare precios y especificaciones, siempre en busca de un mejor precio y sus existencias.

Sin estos análisis, perderá rápidamente la pista de dónde se encuentra. Usted debe saber ahora, más que nunca, en qué está gastando su dinero y adónde va su dinero. No estamos hablando de nada sofisticado, estamos hablando de eficientes registros que pueden ser simples y recurrentes.

Por otra parte, ¿sabe exactamente cuál es su saldo bancario neto hoy, incluyendo todos los compromisos contraídos? Un impagado por parte de su banco puede tener un efecto negativo en su reputación, su crédito se verá dañado y afectará seguro al apoyo de su banco y de sus proveedores.  

Además de mantener vigilada su cuenta corriente, verifique como maneja su flujo de caja. Si usted vende a crédito, sea muy disciplinado en el control de los pagos pendientes.No puede darse el lujo de no enfrentarse a reclamarlos, porque usted también tiene sus propias deudas a pagar.  

Ahorre todo lo innecesario en sus oficinas o locales.  Asegúrese de que gasta su dinero en lo correcto. Hay que ser disciplinado en los gastos y hacerse la pregunta, ¿este costo ahora, va a añadir algo a mi empresa? No actúe en este sentido por costumbre o por impulso.

Si usted tiene producto o servicio que no está funcionando y le cuesta dinero, corte con él. Tome su decisión con rapidez. No actuar rápido sólo agrava el problema.

Vigile su concentración de riesgo en pocos clientes. Diversifique su cartera tanto como pueda. Salga a conseguir nuevos clientes. Lo mismo se aplica a las empresas que dependen de sólo uno o dos productos. El cambio en las necesidades de la clientela, le pueden dejar seco, con existencias no vendidas y sin negocio adecuado. 

Para una buena disciplina económico-financiera, lo mejor es tener un presupuesto a corto plazo, revisado de forma constante, como guía de trabajo.

Preste mayor atención al detalle de lo que su empresa está haciendo y como lo está haciendo. Esto le puede ayudar a lograr las cosas mejor, poniendo de relieve las áreas problemáticas. 

Además, espero que no sea su caso, pero si la empresa depende excesivamente de usted, ¿Qué sucederá en su empresa si usted cae enfermo? Si esta situación se mantiene uno o dos meses, ¿Quién va a ver a los clientes? ¿Quién va a obtener otros nuevos? ¿Quién recogerá el dinero que le adeudan? 

Para finalizar, algo muy importante: Tiene que tener optimismo para persistir en los días más oscuros y recuerde también que, si los empresarios escucharan a los escépticos de este mundo, se acabarían las empresas.

Ahora bien, tenga cuidado y no sea un optimista patológico, alguien que nunca ve que hay peligro o no quiere ver las desventajas de la realidad.

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