¿Cree que los tiempos son duros ahora?, pues recuerde la Ley de Murphy y piense que pueden ser peores. Mire lo que decíamos hace unos meses en nuestro Instituto, cuando la crisis comenzó a reconocerse: “Hemos entrado en un tiempo extraño y desconocido por años, que asusta o al menos preocupa seriamente”, “Es difícil conseguir financiación, la gente pierde sus trabajos y … un largo etcétera de incertidumbres”, “Sin embargo, debemos pensar que sobreviviremos aunque dependerá mucho de lo que ahora hagamos”
El optimismo sano
Tiene que tener optimismo. Una buena dosis de optimismo es fundamental para contrarrestar la situación. Si escuchamos a los escépticos de este mundo, estamos listos. Entonces, el optimismo es una calidad que debe tener, sobre todo, para persistir en los días más oscuros. Ahora bien, tenga cuidado y no sea un optimista patológico, alguien que nunca ve que hay peligro.
Y, ahora, ¿Estamos en una recesión?
Económicamente hablando… una recesión se define como “un desarrollo económico negativo para un determinado periodo”. Un indicador claro es la constatación de que los negocios se cierran o ya no son provechosos ni dinámicos como lo eran antes. Las recesiones llevan a recortes de empleo significativos y, por consecuencia, los consumidores paran de comprar y ello produce inevitablemente una disminución de la actividad económica.
El índice de desempleo sube así como el despido en las empresas y, el desempleo, afecta económicamente a la sociedad. Es verdad que los subsidios de desempleo pueden ser exigidos, pero por supuesto la mejor opción sería poder encontrar un nuevo trabajo y esto sólo puede darse si las empresas funcionan.
¿Qué pasa con el autónomo? ¿La recesión le afecta?
Las estadísticas sobre desempleados no cubren a los muchos autónomos cuya renta se ve reducida drásticamente por la recesión económica. Las deudas crecen seriamente aportando inseguridad en el medio plazo. ¿Qué puede usted hacer? La recesión va a ponerlo a prueba.
La recesión va a afectarle a usted mismo. Afectará o está ya afectando a sus inversiones, su ambiente, su trabajo, su vida diaria, sus finanzas y sus créditos personales. Si todavía no ha comenzado a sufrir estas consecuencias, seguro que ya las observa a su alrededor.
Si trabaja por cuenta ajena, la recesión puede afectar a su propio trabajo. Hay cosas que usted puede hacer para protegerse, en caso de que la recesión afecte a la compañía donde trabaja y a su propio empleo.
No espere más. Prepare su información personal, quién es usted y lo que usted hace, ha hecho o sabe hacer. Envíe su perfil profesional directamente y cuélguelo en Internet. Consiga hacerse conocido, de forma que, si sucede lo peor, el tiempo entre trabajos sea menor.
Si tiene que buscar trabajo, mantenga la atención sobre lo que sigue demandando el mercado. Incluso en una recesión hay ciertas profesiones u ocupaciones que son necesarias.
Mejore sus habilidades y características profesionales. Considere completar y poner al día sus certificados. Hay muchas oportunidades en escuelas e institutos, con enseñanzas incluso de nivel superior.
Puede optar también por hacer trabajo voluntario para una organización no lucrativa. Con esto puede conseguir dos propósitos: aprender tareas que usted no sabía previamente hacer y entrar en contacto con una variedad de gente, incluso empresarios que puedan emplearle, aquellos que precisamente busquen a alguien como usted.
Mantenga sus relaciones sociales también. La familia y los amigos le pueden ofrecer la ayuda personal necesaria mientras que usted está buscando empleo o, al menos, proporcionarle contactos e información sobre trabajos.
Hay algunos trabajos que soportarán la prueba de la recesión y que usted puede investigar. Son aquellos que continúan siendo necesitados. El cuidado médico es una de las áreas a la que nos estamos refiriendo. Esto incluye personal sanitario de todos los niveles, fisioterapeutas y asistentes de salud en casa.
El campo de la energía alternativa y los trabajos relacionados, que es una preocupación económica y que se menciona en las elecciones políticas, debe obtener un crecimiento más fuerte en los años próximos. El sector medioambiental es una industria inmensa y de crecimiento rápido.
El negocio internacional proporciona una buena carrera si usted tiene conocimiento de otras culturas e idiomas y está dispuesto a trabajar en otro país o con otros países.
El crimen por ejemplo no sabe de recesión, todo lo contrario. La tensión y las presiones causadas por una recesión pueden contribuir a su aumento. Los agentes de seguridad, continuarán siendo necesitados.
Trabajos que cubren necesidades puntuales y que no requieren un grado alto de formación: Electricistas, mecánicos…
En nuestra opinión, el problema mayor de la recesión que sufrimos es también consecuencia de lo que se tardó en ser anunciada. Los informes económicos la mencionaron, pero no estuvieron a nuestro alcance y, un día, despertamos con despidos masivos, mercados volátiles, crisis globales y, para entonces, todo lo que pudimos hacer fue comenzar a trabajar en el “control del daño”.
Si nos hubieran avisado, podríamos, al menos, habernos preparado para su llegada. Podíamos haber ahorrado algo, haber renegociado a tiempo nuestras hipotecas y nuestros créditos …podíamos haber anticipado este futuro que ya es presente y el apretarse el cinturón hubiera sido menos dramático.
Hubiéramos descubierto antes, que hay costos en los que hemos incurrido de los que podíamos habernos librado fácilmente. Sobre todo, no hubiéramos adquirido ninguna nueva deuda. Hubiéramos presupuestado nuestras compras y hubiéramos dejado de hacer compras por impulso.
Hubiéramos tratado de reducir nuestro coste mensual y hubiéramos pensado hasta en el ahorro de energía. El pensamiento verde también nos ayuda a ahorrar dinero. Hubiéramos usado la recesión como excusa para parar un hábito malo y costoso. El cambio a tiempo de nuestros hábitos de gasto, podía haber agregado dinero a nuestros bolsillos.
Hubiéramos cambiado nuestras inversiones de riesgo elevado y agresivas a fondos más conservadores y más seguros. Hubiéramos puesto el dinero ahorrado en una cuenta de ahorros. Durante un período de recesión, hay que limitar el riesgo invirtiendo de forma más conservadora y evitando las inversiones de riesgo elevado. Perder algo de nuestra inversión durante una recesión puede ser esperado, pero, al menos, hubiéramos tratado de reducir al mínimo las pérdidas.
Si hay una característica que puede nombrarse para simbolizar la sociedad de hoy, es la expectativa de la satisfacción inmediata. Queremos lo que queremos, y lo queremos ahora. Estamos ampliando constantemente nuestros horizontes, estirando nuestras posibilidades más allá de nuestros límites y estamos por investigar territorios desconocidos.
Con todo esto aquí estamos. Hemos logrado cosas que parecían imposibles, pero no nos sentíamos satisfechos y queríamos lograr algo más, más rápidamente y más espectacular. Los alimentos precocinados, la comida rápida, los microondas, los CDs, Internet, los pedido por correo y los préstamos para cualquier capricho, nos han animado demasiado y hemos pensado poco en la posibilidad de tiempos peores.
También es verdad que nos han engañado y nos hemos dejado engañar, todo parecía fácil e incluso hemos perdido nuestro aprecio por el trabajo. Hemos buscado la manera de hacer y conseguir cosas en la mitad de tiempo. Vivimos en la sociedad del ahora y es por eso que una recesión es tan difícil de aceptar.
Disfrutábamos de una cantidad casi ilimitada de recursos y observábamos todo en crecimiento. Ahora, puede ser que incluso tengamos que dejar algunas metas a un lado a favor de nuestras necesidades a corto plazo. Nuestra crisis actual es real y va a ser larga. Solo el sentido común ya lo dice. La tormenta está sobre nosotros y, por lo tanto, cuanto antes actuemos, menor será el dolor.
No se engañe en la toma de decisiones. Acepte la realidad y tome sus decisiones a tiempo y convenientemente. Entienda su situación y mantenga control constante sobre sus ingresos. Controle el gasto diligentemente. Sepa por qué el dinero está gastado y en qué. No haga ninguna compra innecesaria.
Conseguir un crédito por parte de los bancos, en primer lugar, va a guiarse por su capacidad de ingresos. Antes de ir a un banco, debe estar seguro de que tiene ingresos estables. De lo contrario, el banco le exigirá garantías adicionales. A pesar de todo ello, mantenga la confianza. Piense en positivo. Entienda que, en cada problema, hay potencial para la buena solución. Nunca se dé por vencido.
Preste o prescinda de prestar atención a su entorno. Un devastador destructor son los “escépticos”, los que se apresuran a decir, “esto no funcionará”.
¿Se puede alcanzar algo positivo durante una recesión?
Hay algunos aspectos positivos y si guardamos una actitud adecuada, entonces podremos encontrarlos. Si usted es afortunado y tiene un poco de exceso de dinero, hay grandes oportunidades ahora para la inversión a largo plazo.
Compruebe el arsenal extenso de concesiones y rebajas, muchas de ellas solamente disponibles ahora, debido a la época económica seria que se vive. Recuerde que la recesión es cíclica y no durará siempre.
No tome decisiones bajo el pánico. Permanezca atento al curso de los acontecimientos. No tenga miedo de compartir sus miedos y experiencias con otras personas. Le sorprenderá encontrar, que no está solo. Hablando se entiende la gente.
Las únicas buenas noticias son que una recesión económica no siempre es mala cosa para algunos. De hecho, si usted es un inversor listo, una recesión económica puede realmente ayudarle. Piense que, según se dice, la vida está siempre en equilibrio y siempre que haya un perdedor, allí tiene que haber un ganador.
Cada vez que usted pone las noticias, le explican una historia sobre una planta industrial que se cierra u otra que externaliza su trabajo y despide a sus empleados, pero lo que los medios no suelen decir, o al menos no lo dicen con el mismo ruido, es que hay gente que son beneficiarios de esta misma recesión económica, porque las malas noticias venden más.
Nosotros creemos que la recesión económica puede sacudir nuestras vidas y puede proporcionarnos nuevas oportunidades. Puede que cambie su manera de mirarla y aprenda a buscar la oportunidad oculta.
A través de la historia ha habido muchos casos de recesión económica. Piense en la Gran Depresión de los años 30. la recesión de principios de los 80 y otras sucedidas en el periodo 1990 – 2002. Después de cada una de estas recesiones, los períodos posteriores de desarrollo económico permitieron que las compañías volvieran a progresar y las familias a tener más dinero disponible. Las recesiones no son nada nuevo y es el como las tratamos, lo que determina el efecto que van a tener en nuestra economía.
La gestión de una empresa nunca ha sido una apuesta segura, pero, ahora, a veces nos sentimos como si estuviéramos atrapados entre la espada y la pared. ¿Qué se puede hacer cuando las cosas se ponen difíciles? ¿Cómo se puede salir adelante cuando su empresa está empezando a hacer crisis?
Algunas ideas más a considerar
Reevaluar su modelo de negocio e incluso Reinventar su negocio. Siéntese y tome una posición fría, para examinar sus puntos fuertes y débiles y otros posibles mercados. Si usted ha estado vendiendo productos en Internet, ¿se podrían vender fuera de ella también? Si no está en la venta por Internet, ¿podría hacerlo?
¿Es necesario desarrollar nuevos productos o servicios? ¿Qué necesitan? ¿Qué puede aportar? ¿Cuál es la mejor manera de ofrecer estos productos o servicios? ¿Qué puede aportar más oportunidades? ¿Hay maneras más fáciles de sacar beneficio? ¿Qué debe hacer de cara al medio plazo, para asegurarse de que su negocio puede seguir prosperando o sobreviviendo?
Revise su Plan de Negocio con base en las respuestas y comience a trabajar en nuevas acciones.
Póngase en contacto con antiguos clientes. No suponga que un cliente que ha dejado de comprar nunca va a comprar de nuevo. Las necesidades de los clientes y sus circunstancias cambian. El que no renovó su contrato hace un par de años debido a cambios en sus prioridades, pueden haber cambiado de dirección y ser una buena posibilidad ahora. El cliente que se fue con un competidor de menor precio, puede no estar satisfecho con la calidad o con el servicio que recibe y ser receptivo a una llamada hoy. O bien, el gerente que ha hecho hasta ahora los pedidos a su mejor amigo, ahora ya no está en la empresa.
Al otro lado, recuerde que si una empresa necesita lo que usted vende, puede también comprarlo de sus competidores. Así que mueva la base de sus clientes y tóquelos periódicamente. Contra más reciente sea su contacto con un cliente, más probable es que recuerde su nombre cuando esté listo para comprar.
Intente vender productos y servicios adicionales a sus clientes actuales. Puede que sea más sencillo aumentar su volumen de negocios, vendiendo más a estos clientes. Mantenga sus ojos y oídos bien abiertos para nuevas oportunidades y asegúrese de que sus clientes son conscientes de todas sus posibilidades de oferta.
Piense en asociarse con otros proveedores para vender conjuntamente. Con otras empresas que venden al mismo mercado, pero no compiten directamente. Mire las posibilidades de venta en común.
Y, recuerde, las recomendaciones y referencias de sus actuales clientes, pueden ser fuentes de nuevos negocios.
Algunas cortesías de la recesión económica
Las recesiones económicas, como ya hemos dicho, son una parte vital de la economía y también pueden desempeñar un papel de ayuda. Si usted necesita, por ejemplo, comprar o renovar un vehículo, la recesión económica le puede ayudar, pues ahora los precios están mucho más bajos.
Usted puede encontrar ahora útiles y equipamiento de segunda mano, igualmente utilizables y mucho más baratos. Cuando la gente está intentando disponer de efectivo, crecen y abundan las ventas de segunda mano. Si usted está buscando o necesitando algo, las ocasiones son buenas y en alguna parte, seguro, hay alguien que lo está vendiendo y para eso puede aprovechar la enorme información contenida en Internet.
¿Qué puede usted encontrar? Virtualmente todo. Sea lo que sea, es inevitable que, alguien en alguna parte, quiera venderlo a buen precio. Estas son las escasas cortesías de la recesión económica. Aprovéchelas.
¿Ganadores o perdedores?
Recuerde que, en estas circunstancias, hay ganadores y perdedores. ¿De qué lado quiere estar usted? Si tiene el valor de tomar decisiones nuevas, que nunca antes ha tomado y si puede tener paciencia y perseverancia, podrá gozar de todas las ventajas que el final de una recesión trae inevitablemente. Permita que le recordemos algunas de la reglas ya comentadas para sobrevivir una recesión:
Resista la tentación de aterrarse.
Recupere su carácter emprendedor.
Relaciónese.
Repase su potencial.
Reduzca su gasto.
Re-energícese para sobrevivir.
Simplifique y haga las cosas mejor y en forma más barata.
Controle el flujo de ingresos.
Las oportunidades abundan al final de una recesión. Organícese para la regeneración rápida. Siga las tendencias que le demostrarán adonde va el mercado y colóquese donde el mercado va a estar.
Encauce su opinión. No se disperse. Las noticias sobre la situación económica son, habitualmente, una generalización y no tienen ningún problema en hacernos pensar que esto es lo que hay y que no hay mas remedio. No haga caso, eche una ojeada y analice su propia situación. ¿Está usted por la ejecución de un programa de austeridad que le permita sortear el peligro? Preste detenida atención a lo que le afecta, no a lo qué los medios dicen que nos está afectando. No se sienta atrapado y en manos de la economía. Si la economía parece loca, no enloquezca usted también. Apague la televisión y consiga tranquilizarse.
¿Cuanto tiempo durará?
Nadie sabe cuánto tiempo durará la recesión, cómo será de grave o si puede llegar en extremo a generar pobreza severa, principalmente causada por las pérdidas de empleo. Dos cosas sin embargo son seguras: “Hemos estado aquí antes” y “No durará por siempre”.


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