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Así me cuentan algunos empresarios

19 Julio 2010

Por: admin

En esta prolongada recesión económica miles de personas han sido despedidas de sus puestos de trabajo, entre ellos muchos creadores de pequeñas empresas y generadores a su vez de puestos de trabajo. 

Motivaciones, ambiciones y expectativas que han quedado en cenizas. Este proceso va a continuar hasta que la economía dé la vuelta y mucha gente con talento quedará frustrada buscando empleo o sufriendo por daño en su espíritu empresarial. 

“Había renunciado a un buen puesto de trabajo para iniciar una empresa  y cuando lo estaba haciendo lo suficientemente bien como para llegar a consolidarla, el banco retiró su línea de crédito, y se me “apagó la luz”

“Era un buen momento para comenzar un negocio. Siempre he sido emprendedor y yo realmente quería trabajar en la explotación directa de mis ideas”  

“En estas circunstancias, aunque dicen que es muy bueno mantener la fe en lo que estoy haciendo, es fácil estar abatido”

“Habrá muchas nuevas oportunidades cuando la economía cambie e iré tras ellas”

Trate entretanto de conservar sus puntos fuertes. Puede que tenga que ser humilde y estar dispuesto a dar algunos pasos atrás.  

De todas formas, mantenga la idea: ”siempre he tenido pasión por la empresa. Al crecer, quería fervientemente seguir a mi padre en su trabajo. Incluso de niño, yo sabía que quería ser una persona de éxito en los negocios”

“Ahora es una época muy difícil en mi vida. Mis días están llenos de desconfianza, sospechas y miedo”. Afortunadamente, las cosas cambiarán” “¿Llegaré hasta entonces?” 

“Hace unos meses perdí mi principal cliente, que representaba el 40 por ciento de los ingresos de mi empresa y puede que el segundo mayor cliente también quiera cancelar o reducir el contrato. En el peor escenario, estoy ante la perspectiva de un colapso financiero”.

Así me cuentan algunos empresarios.

Lamentablemente, no se pueden aprender estas vivencias en un libro, pero hay que aprender a reaccionar ante ellas.

Hay que vivirlas a través de las peores situaciones y es el espíritu empresarial el que permite salir adelante.  

¿Cómo sucede esto?

Todo cambia en un santiamén. Algunos, sin poder creerlo, han perdido todo y tienen que encontrar la manera de seguir, poniendo toda su energía de nuevo en lo que saben hacer. 

¿Qué aprenden?

Que cuando uno se enfrenta a una crisis monumental, todo lo que puede hacer es aceptarla y ponerse a trabajar de nuevo en la manera de superarla.  

Si todavía retiene a sus buenos empleados, hay que reunirse con ellos, incrementar la comunicación  y motivar la lluvia de ideas, reconociendo nuestras fortalezas y lo que hay que se puede hacer para promover la recuperación.

Con todo, el espíritu empresarial nos ayudará a mantenernos. Es lo mejor para enfrentarse a la realidad y, en última instancia, prosperar de nuevo. 

Cada empleado puede aportar talento. La cultura de la empresa debe estar diseñada para encontrar o desarrollar los valores de los mejores. Estos valores se convertirán en la fuerza de la que ahora parece que carecemos. 

“Sé que vamos a tener finalmente éxito, pero no puede solucionarse todo de inmediato. Se necesita paciencia y perseverancia, dentro de un nuevo proceso de trabajo”

El Paquete de Austeridad y sus consecuencias

28 Mayo 2010

Por: admin

En nuestro país y en varios de nuestro entorno, la palabra que está dominando en los medios hablados y escritos es la de la austeridad. Nuestro gobierno, al final, empujado, apresurado, ha dictado un paquete que ayer mismo ha sido aprobado en el Congreso por mayoría espléndida de un solo voto.  

Y es que, en términos económicos, cuando este gobierno ha llegado a entender que tenía que reducir el gasto, ha decidido afectar a unos cuantos millones de españoles y no precisamente los más holgados, con lo que ha molestado en bloque a todos los partidos del arco parlamentario.

Esto es un “paquete de la austeridad”.

Sin embargo, como empresarios, creemos que los efectos pueden ser nocivos. Las medidas de austeridad agudas hechas por el gobierno marcan el camino para la primera huelga general, mucha crispación en las calles y amargura para una buena parte la sociedad.

Las retribuciones de muchos se cortan o se congelan.  

Ahora pueden venir los impuestos crecientes, con lo que la supuesta abundancia se ha terminado y lo que abundará, a partir de ahora, será la escasez. Menos mal que en el Real Madrid han fichado al mejor entrenador del mundo.

Los efectos de cualquier paquete de austeridad, dependen de hasta dónde la gente está lista para aceptarlo y podrían crear una cada día mayor desestabilización de la sociedad.  

Mucho dependerá de cómo el gobierno sepa estimular la economía, mientras que ejecuta medidas de austeridad, como única esperanza de que la nueva economía pueda compensar las consecuencias. En todo caso, y de momento, austeridad para muchos.

Hay que recortar el déficit cada vez mayor y eso es comprensible, pero ¿se generará con todo esto una recuperación de los desempleados? En una recesión, la sabiduría económica convencional aboga por crear empleo. Esto ha sido así desde el “New Deal” en los estados Unidos en la década de 1930. ¿Vamos a conseguirlo? ¿Vamos a lograr nuevas posibilidades para nuestras empresas y el empleo?

El gobierno está altamente endeudado, pero ¿está verdaderamente recortando la grasa de su propia función pública?

Las nuevas tecnologías y la externalización ha permitido que muchas empresas grandes muevan trabajos fuera de nuestras fronteras. Esto ya ayudado a crear una situación negativa para la recuperación y el crecimiento del empleo.

Los expertos convienen en que es necesaria una serie de medidas más globales, que ayuden a la economía nacional tan negativa ahora.

Va a haber una recuperación, seguro, pero no se sabe cuando y creemos que va a ser mucho más difícil salir de la escasez de muchos españoles. El reparto de la recuperación no parece que vaya a ser equitativo y, por otra parte, no se ve claro cómo se va a crear trabajos sostenible.

Nuestro futuro como país desarrollado depende de cómo se puede recuperar la abundancia y sobre todo el empleo. ¿Quién va a generar trabajos y negocios en el futuro?

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!No doy crédito!

11 Mayo 2010

Por: admin

Respondió la semana pasada nuestro Presidente en Bruselas cuando un periodista le comentaba que se hablaba de la necesidad de aprobar un fondo para el rescate de España por parte de la Unión Europea, similar al concedido a Grecia, pero de mayor  importe.

Sin embargo … ayer se confirmó.

¿Está España en camino de convertirse en el siguiente problema de la Unión Europea y en una amenaza para la estabilidad del Euro?

Los expertos temen que sí y el resto de paises, nuestros socios, exigen acciones inmediatas.

Dicen que los peligros potenciales son mucho mayores que los que emanan de Atenas, debido a que la economía española es cuatro veces mayor.

Hay temores fundados de que la deuda española puede dispararse aún más y de que, la economía de nuestro país, no pueda seguir la tendencia al alza de los países más industriales, y estas son también las previsiones del Fondo Monetario Internacional.   

Sin embargo, ayer el Partido Socialista crecía en intención de voto para las próximas elecciones. ¿Qué pasa? ¿No leemos, no escuchamos la radio, ni vemos la televisión? 

Con el motor que llevó a la economía española a florecer, el sector inmobiliario, demolido por la crisis financiera, se tienen pocas esperanzas de que la situación mejore a corto plazo. 

Tenemos que reestructurar la economía en un grado mayor que la mayoría de países de la eurozona y debemos seguir un estricto régimen de ahorro para poder asegurar el pago de la deuda que no debería de crecer. 

¿Se conseguirá? No parece fácil y, menos, si nos empeñamos en no verlo.

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La retórica de la “recuperación”

5 Mayo 2010

Por: admin

La recesión ha golpeado especialmente a los trabajadores jóvenes, con un crecimiento del paro en este sector de la población activa del 17 por ciento hace tres años a más de 40 por ciento ahora. 

El Gobierno y el partido que lo sustenta han afirmado ya que lo peor ha pasado, pero eso hace poco para calmar la situación. Una encuesta reciente ha puesto la relativa al desempleo como la principal preocupación entre los españoles.

Las perspectivas para España en 2010 son, en todo caso, peor que el año pasado, cuando hasta hace poco éramos como un ejemplo para las llamadas economías emergentes del Este de Europa, pero basado principalmente en la facilidad del crédito y el boom inmobiliario tan especulativo. 

Ahora el mayor aumento del desempleo ha sido en la industria de la construcción, que se ha desplomado con muchos proyectos de viviendas sin terminar. 

Muchos trabajos de construcción eran temporales y mal pagados. Atrajeron fundamentalmente a los inmigrantes. Ahora el gobierno ha endurecido su postura sobre la inmigración y ofrece incentivos para alentarlos a que regresen a sus países.

De todas formas, el colapso del sector de la construcción por sí solo no explica tan alta tasa de desempleo. Los servicios y los sectores industriales no se quedan atrás y las exportaciones de bienes con precios poco competitivos.

La debilidad de la demanda, amplificada por las difíciles condiciones del mercado laboral, significa que las empresas se ven obligadas a ofrecer descuentos, perjudicando sus márgenes.  

Esta perspectiva se ve agravada por la renuencia de los bancos a prestar a las pequeñas empresas que luchan por sobrevivir.  

El gobierno ha dicho que está poniendo “la creación de empleo” en el centro de su estrategia económica y la oposición se ha centrado en las deficiencias del gobierno en la lucha contra el problema.

Los intentos de revitalización de puestos de trabajo a través de medidas de estímulo en el último año han tenido poco efecto para detener la ola del desempleo. Una de las medidas, destinadas a crear 400.000 puestos de trabajo poco cualificados, ya se ha roto.  

La retórica de la “recuperación” oculta la realidad de las penurias para tantos trabajadores en el paro.  

El gobierno, ahora en la presidencia temporal de la Unión Europea, ha sugerido una serie de medidas para reducir la deuda pública en toda Europa, pero, en la actualidad, nuestro déficit está en el 11 por ciento, cuando el tratado europeo establece un déficit máximo del 3 por ciento.

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¿Va a cambiar nuestro enfoque?

3 Mayo 2010

Por: admin

Casi todos pensábamos que este 1º de Mayo, en medio de la peor recesión, los trabajadores españoles tenían mucho por lo que protestar y de qué preocuparse, pues el desempleo se ha duplicado en el último año alcanzando la cota más alta de la Unión Europea y la economía se está reduciendo al ritmo más rápido en 50 años. Además, las condiciones no se espera que mejoren de momento. 

En algunos países los gobiernos se han derrumbado después de airadas protestas que denunciaban el mal manejo de la economía y, en nuestra vecina Francia se han producido huelgas de millones de trabajadores en todo el país. 

El gobierno español, sin embargo, en este sentido sigue siendo fuerte. No hay huelgas y el estado de ánimo en la calle es sombrío, pero no enojado. En las manifestaciones del sábado se bailaba a ritmo de samba y, a juzgar por el estado de ánimo festivo, es difícil imaginar que el desempleo sea la preocupación más apremiante para tres de cada cuatro españoles. ¿Por qué parecemos tan tranquilos?

Muchas personas de una edad todavía temprana y muchos inmigrantes están desempleados. Está bien que no tiremos ladrillos, pero al menos demostrar una creciente impaciencia por la seguridad económica en el futuro más cercano.

Actualmente, más de 4 millones de trabajadores están desempleados - con casi la mitad de sus empleos perdidos en el último año. Según la mayoría de analistas llegaremos a los 5 millones de personas  desempleadas en el 2010 y más de un millón de familias no tienen fuente de ingresos.  

Está claro que España no es un país que expresa su frustración en lo económico con marchas y manifestaciones, como Francia y Grecia.  

¿Qué contribuye a esta pasividad? ¿Los inmigrantes evitan las confrontaciones y las personas de una cierta edad se conforman con la jubilación anticipada?¿Los jóvenes sin trabajo, se ven ya suficientemente cubiertos por la red de seguridad de la familia?

¿No tiene ninguna culpa el gobierno?

España ha tenido una de las economías de más rápido crecimiento de todas las naciones industrializadas, pero los beneficios económicos se basaron en un auge de la vivienda, con más casas construidas aquí en los últimos años que en cualquier otro lugar de Europa. 

El modelo de crecimiento económico, dicen los economistas, debe someterse a cambios estructurales para proporcionar soluciones a largo plazo. Éramos un modelo a seguir y ahora somos todo lo contrario. 

Ahora queremos emular a los países orientados a la exportación, donde se dedica una mayor inversión a la investigación y la educación, pero, para la adopción de tales cambios, se necesitarán años, mientras la recesión en España puede ser más profunda y tardar más en recuperarse.

¿Va a cambiar nuestro enfoque relajado a la recesión?. 

¿Si no cambia y no ponemos fin a la destrucción de puestos de trabajo, vamos a lograr algo positivo?

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Ahora, son un problema

28 Abril 2010

Por: admin

A medida que la economía española se sumerge más profundamente en la recesión, el gobierno tiene que luchar para contener el aumento de la tasa del desempleo. 

Con los puestos de trabajo perdiéndose a un ritmo récord, la tasa de desempleo supera los 4 millones, cifra que algunos sitúan ya en 5 millones de trabajadores y, más de 1 un millón de familias españolas, tienen todavía mayor precariedad al haber superado el tiempo límite para cobrar los beneficios del desempleo.  

Las cifras generales de desempleo son alarmantes, pero los datos  revelan que los problemas son de manera desigual. La mayoría de los afectados por los despidos son temporales y trabajadores por cuenta propia. 

Hasta la recesión, España fue una de las economías de más rápido crecimiento en Europa y el principal motor de esta expansión fue la industria de la vivienda. En el año 2006, se llegaron a construir más de 750.000 nuevas viviendas, más que el resto de los países de Europa juntos y el auge de la construcción impulsó enormes aumentos en los precios de la vivienda.  

La construcción que según estimaciones suponía más del doble del PIB que en otros países de la eurozona, ahora se ha paralizado y esto ha causado una rápida desaceleración de la economía y el correspondiente aumento del desempleo. Los trabajos de construcción han ido desapareciendo a un ritmo increíble y los inmigrantes parecen ser los más afectados. 

El boom inmobiliario, recibió el apoyo de mano de obra barata, abastecido principalmente por inmigrantes y cerca de un millón de trabajadores llegaron a España durante el año 2007, alcanzando más del 10 por ciento de la población. Contamos ahora con el segundo número más grande de inmigrantes como porcentaje de la población en el mundo desarrollado, después de Estados Unidos. 

Pero los inmigrantes ahora están perdiendo sus puestos de trabajo a más del doble de tasa que los españoles, creando con ello muchos temores.  

Para evitar las tensiones sociales, el gobierno español está reconsiderando su política de inmigración y quiere restringirla.  A mediados del año 2008, puso en marcha un plan para que trabajadores emigrantes desempleados pudieran regresar a sus países, pero hasta ahora sólo ha afectado a una pequeña fracción de la población inmigrante. 

El ahora llamado problema de la inmigración parece fuera de control y abordado con escasa eficacia.

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El país necesita reformas

27 Abril 2010

Por: admin

Una de las características distintas de la recesión en España es el incremento excepcional del desempleo y esta elevada tasa de paro tiene diversas consecuencias.

En primer lugar, va a retrasar la recuperación económica, socavar la demanda del consumidor y obstaculizar una recuperación en el mercado de la vivienda.

El aumento del desempleo está creando una alta presión sobre las finanzas del sector público, con un mayor gasto y menores ingresos. 

La presión ha hecho aumentar el déficit en el sector público al 11 por ciento del PIB en 2009, después de varios años de equilibrio y un pequeño superávit en el año 2007. Nuestro Presidente ha asegurado que bajará este déficit al 3 por ciento o menos en el año 2012, pero, para eso, hará falta un fuerte ejercicio de austeridad y, aún así, es altamente probable que no se consiga.

La tasa de desempleo también ejerce una presión sobre el sistema de pensiones. 

Por último, muchos jóvenes serán marginados de la experiencia laboral y de recibir un ingreso y los mayores de 45 años, actualmente en el paro, tendrán muy difícil el acceder a un nuevo puesto de trabajo.

El aumento del desempleo es parte del círculo vicioso de deterioro en que nuestra economía se encuentra. Salir de esto dependerá esencialmente de la trayectoria de la economía mundial. .

Nosotros vemos que la recuperación va a ser lenta y necesitamos reformas estructurales, destinadas en particular el mercado de trabajo, para que España pueda reconstruir su posición competitiva y aprovechar esa posible oportunidad.

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El país enfermo

26 Abril 2010

Por: admin

Después de varios trimestres consecutivos de crecimiento negativo, el desempleo galopante es casi el doble de la media europea. La crisis económica ha demolido el mercado laboral de España y esta es la mayor preocupación de los españoles. La elevada tasa de desempleo es poco probable que mejore pronto.

Los expertos dicen que la economía española debe crecer al menos un 2 por ciento anual para que pueda crear empleo y, según el Fondo Monetario Internacional, las previsiones no permiten ver un crecimiento positivo del PIB hasta 2011 y no crecerá por encima del 2 por ciento hasta el año 2014. 

Otros desequilibrios amenazan a la economía española, en particular la ampliación del déficit, que se produce por la caída de la recaudación tributaria y por la política de aumentar el gasto público que solo debería dedicarse a actividades que mejoren la competitividad de la economía y la productividad de las empresas.

El desequilibrio fiscal está produciendo un rápido crecimiento de la deuda pública y una reducción de la solvencia de España, que supone que tendremos que pagar mayores tipos de interés para obtener financiación externa.  

Los expertos también dicen que no hay nada peor que tener tres factores negativos - déficit, crecimiento negativo del PIB y el aumento de las tasas de desempleo, para hacer más difícil la recuperación económica.

El retraso en el crecimiento del consumo, agravado con el aumento de los impuestos para compensar las pérdidas de ingresos, no cambiará hasta que la gente deje de tener miedo a perder sus puestos de trabajo.  

El modelo español de crecimiento en los últimos años ha sido muy dependiente de la construcción y los servicios. Así como en países como Francia y Alemania están logrando que los trabajadores desempleados vuelvan a trabajar en los mismos sectores que trabajaban antes de la crisis, aquí en España sería necesario un cambio en nuestra producción.

Ahora, el gobierno trabaja en lo que han llamado Economía Sostenible, que trata de construir un modelo económico basado en la eficiencia energética y las nuevas tecnologías, construcción que, lógicamente, llevará tiempo.

Mientras tanto, algunos bancos, alguna empresa del sector de la energía, el sector textil y las telecomunicaciones , figuran entre los más saludables en el ámbito internacional, pero la debilidad continúa en las pequeñas y medianas empresas.  

En el comercio al por menor, se corrigen los desequilibrios mediante el cierre de tiendas y se seguirá produciendo, por la misma razón, el cierre de empresas que producen bienes y servicios.

El corto plazo es bien sombrío y sólo podemos confiar en que si se impulsa la producción mundial este movimiento tenga un impacto positivo en un mundo que está tan interconectado.

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Los bancos y las pequeñas empresas (y III)

19 Abril 2010

Por: admin

Cansados de escuchar 

Como propietarios de pequeñas empresas y amigos de muchos otros propietarios de pequeños negocios, nos cansamos de escuchar todas las historias acerca de cómo son de difíciles los pequeños préstamos a las pequeñas empresas. 

El que escribe cree que el sistema no necesita una inyección en el brazo y lo que necesita es una patada en las posaderas.  

Y se sigue escuchando en altavoz como los grandes bancos hablan de los muchos préstamos que vienen haciendo, para sacar al país de la crisis y ponerlo de nuevo en marcha.

Estos bancos no prestan a menos que los que los piden estén, al menos, chapados en oro. 

Casi todos los pequeños empresarios han tenido crédito y grandes relaciones con los bancos, pero ahora, los afectados, tienen sólo cicatrices y pueden hablar con cierta autoridad sobre esta cuestión.

Ni siquiera pueden, como antes, utilizar sus propiedades, si son pocas, como garantía.  

Todos entendemos que el mercado inmobiliario está deprimido y que los valores de las propiedades son inciertos, que los especuladores son un problema. Lo entendemos, pero ¿Ninguna posibilidad? ¿En serio?

Recientemente, un agente inmobiliario me explicaba que no había cerrado un acuerdo en meses, porque los vendedores no estaban dispuestos a bajar su precio y los compradores no estaban dispuestos a pagar lo suficiente. Y yo añado: no importa lo barato que puedan comprar una vivienda si no hay una fuente de préstamo.  

La solución: Utilizar el sentido común en las tres partes que concurren!

Vamos a hacer las normas más estrictas, porque todo el mundo está de acuerdo en que el dinero fluía con demasiada libertad. Pero también debemos recordar que hay que mantener y hacer crecer los negocios. 

¿Qué tiene de malo un préstamo hecho sobre una base conservadora a un prestatario con posibilidades de flujo de efectivo y demostrado un buen historial de crédito? ¿Por qué no alentarlo? 

Sentimos por todos los empresarios cuyas pequeñas empresas han sido paralizadas por la falta de crédito. No entienden ni entendemos por qué su historial no vale nada. 

Esto es absurdo y, francamente, triste.

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Los bancos y las pequeñas empresas (II)

19 Abril 2010

Por: admin

Se secó la tubería 

Cientos de pequeñas empresas se encuentran en el purgatorio de los préstamos. Incluso, algunas, con préstamos que dicen aprobados, luego, por descaradas razones, no acaban de recibirlos.   

Este giro de los acontecimientos parece inconcebible en medio de una recesión, pero esto es lo que ocurre. 

Todos los ojos están puestos en las pequeñas empresas, pero no exactamente por la razón más importante que debería ser que crearon la mayoría de los nuevos puestos de trabajo durante los últimos años y, en recesiones anteriores, fueron las que, finalmente, nos sacaron de ellas.

La capacidad de las pequeñas empresas para financiar el crecimiento, y ahora la supervivencia, depende en gran medida de la receptividad de los bancos para prestar dinero y, en ese sentido, hemos pasado de la gloria a los infiernos. 

Las pequeñas empresas ahora tienen más que dificultades para obtener préstamos. ¿Puede ser una razón que ahora se basan en modelos informáticos para determinar si aceptan o no un préstamo? 

Pues si esta es una de ellas, nada funcionará bien pues no habrá nadie que comprenda los matices de riesgo asociado con un pequeño negocio en particular. 

Y, si así son las otras razones, pues como decía el refrán: “apaga y vámonos”.

¿No deberían recurrir a la información cualitativa sobre el que pide el préstamo, su negocio, sus oportunidades y la verdadera situación que atraviesa?

Pues, como los grandes bancos se ejecutan desde lejos, es imposible que puedan obtener este tipo de información cualitativa, sin interactuar con los prestatarios. Como resultado, las negativas recurrentes, cuando las empresas pequeñas eficientes y dedicadas podrían hacer frente a sus compromisos, si les dieran la oportunidad. 

Todo esto deja en claro la falacia de treinta años de política bancaria que ha alimentado las fusiones sobre la base de que los bancos más grandes significan una mayor eficiencia en el trato con sus clientes.  ¿No es el sistema más propicio ahora a reducir el flujo de crédito a las empresas con posibilidades de crear nuevos puestos de trabajo? 

Hasta que no se entienda esto, no habrá posibilidades para las pequeñas empresas, que son las más maltratadas por la recesión.

El los tiempos de bonanza económica, las cosas eran bien diferentes.

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